jueves, 6 de agosto de 2015

Mandy

Noelia a.k.a. Mandy es de Hong Kong. La primera noche que llegué a mi nuevo hogar Mandy fue la única de mi nueva familia que no estaba porque se estaba curando en sabrá dios qué lugar de Bellavista. ¡Imagínense!. A la mañana siguiente me desperté, fui al baño y sentí que había alguien más en casa, salí del baño, me asome al comedor y vi a una chica asiática; inmediatamente fui hacia ella, no se por qué y ella se puso de pie, nos dijimos "Hola" muy emocionadas y nos abrazamos. Así de raro, sin que nadie nos presentará o nos dijera que teníamos que saludarnos. Desde ese momento comencé un vinculo bien especial con Mandy, creo que lo llamaría COMPLICIDAD. Y tener complicidad natural con alguien es una de las experiencias más bacanas de la vida. Lo saben.

Mandy fue mi roomie, -o "flatmate" como ella me presentaba-, durante cuatro meses. Y siempre nos mataba de la risa pero más de la sorpresa. La mayoría sabe las frases porque Juan y sobre todo yo las hemos contado a todos hasta el cansancio pero sí, como decpia Juan: "Mandy, eres muy graciosa".

Mi vez favorita es cuando habiamos ido a cenar al depto de Jordi y yo tenía ganas inusuales de ir a Miercoles Po por primera vez así que caminamos desde Metro República hasta Teatro Caupolicán a toda velocidad como a eso de las 11 de la noche, estabamos muy llenos de carne y vino y caminamos mucho cuando ibamos por San Diego y esas calles oscuras y Mandy se tropezó con un azulejo levantado y gritó, gritó mucho y le dijo al piso, sí, al piso:
"Conchetumadre, no sé quién sea tu madre pero conchetumadre".

También curiosa la ocasión en que llevé un crush a casa creyendo que no había nadie y estaba Mandy estudiando en el comedor, y me dijo en secreto "Tú amigo es muy caliente" supongo que traslado el "Hot" en inglés a caliente pero en español no suena caliente, es gracioso. Luego mi crush se puso a bailar con ella guapachosamente y por primera vez en la vida no me enoje, porque Mandy para mi es muy especial y muy diferente. Me gustaba compartir con ella, la veía como a una cómplice del mal.

Cómplices de mis historias de amor que nunca concretaban, cómplices de mis ligues, de los suyos, de molestar a Juan, de técnicas de ligue que se resumían a "ponlo ebrío".

Ay Mandy me haces harta falta, me hace falta encontrarte en el comedor con tu laptop y tus audifonos, me hace falta que me preguntes sobre las reglas del español y nunca saber porque unas palabras son así y otras asá, abrir el refrigerador y la alacena y encontrar tu comida rarísima, me hace falta la salsa de soya en la cocina, y tu silencio, tu amor al PISCO SOUER y tus abrazos.

Te quiero mucho pequeña. Eres una mujer admirablemente fuerte.
Ojalá en algunos años seamos roomies de nuevo, esta vez en un nuevo país sin perros.


"Si no sabes bailar boogie te enseñare yo" (p.108 On The Road, Kerouac, J.)

1 comentario:

  1. MI hermosa Mandy, Mendoza será nuestra ciudad siempre, esta entrada si me hizo llorar, literal.

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