domingo, 9 de agosto de 2015

Antonela

"El universo entero estaba loco y era un disparate extremadamente raro" (p.63 On The Road, Kerouac, J.)

Antonela, mi compañera de habitación. Ella es rubia, bajita, de cabello muy largo, con maquillaje y toda clase de ropa femenina y sin embargo es la chica más ruda que he conocido en toda mi vida. En serio, la más ruda.

Siempre decía, "esto es una cosa de locos" y la recuerdo sentada en una silla específica del comedor con su "computador" y tomando mate. También le gustaba tomar una especie de café en bolsa de té.

Recuerdo una vez que me llevó a un lugar llamado "La Peña de Nano Parra" y fue de los mejores lugares que he visitado en la vida, me divertí mucho. De Antonela aprendí que nadie debe obligarte a hacer nada que tú no quieras, sin importar quién sea; si no quieres hacer algo, no lo hagas. Gracias por eso; suena simple pero en realidad a mí, me cambió la vida.

A Antonela le gustaba el Pisco Souer y toda clase de alimentos dulces, siempre nos daba chocolates, alfajores, etc. La verdad me da mucho gusto que se haya animado a ir a vivir a Santiago y yo fui testigo de su desarrollo profesional y eso me da mucho gusto también.

"Quilombo" y "Hay cosas que me superan", son cosas que ella siempre decía.
También le encantaba ver "El Sultán" y el fut-bol.

Anto: gracias por todo lo que me enseñaste y por ser tan buena compañera de cuarto :)


Y el video que siempre me recordará a Anto es éste:


jueves, 6 de agosto de 2015

Mandy

Noelia a.k.a. Mandy es de Hong Kong. La primera noche que llegué a mi nuevo hogar Mandy fue la única de mi nueva familia que no estaba porque se estaba curando en sabrá dios qué lugar de Bellavista. ¡Imagínense!. A la mañana siguiente me desperté, fui al baño y sentí que había alguien más en casa, salí del baño, me asome al comedor y vi a una chica asiática; inmediatamente fui hacia ella, no se por qué y ella se puso de pie, nos dijimos "Hola" muy emocionadas y nos abrazamos. Así de raro, sin que nadie nos presentará o nos dijera que teníamos que saludarnos. Desde ese momento comencé un vinculo bien especial con Mandy, creo que lo llamaría COMPLICIDAD. Y tener complicidad natural con alguien es una de las experiencias más bacanas de la vida. Lo saben.

Mandy fue mi roomie, -o "flatmate" como ella me presentaba-, durante cuatro meses. Y siempre nos mataba de la risa pero más de la sorpresa. La mayoría sabe las frases porque Juan y sobre todo yo las hemos contado a todos hasta el cansancio pero sí, como decpia Juan: "Mandy, eres muy graciosa".

Mi vez favorita es cuando habiamos ido a cenar al depto de Jordi y yo tenía ganas inusuales de ir a Miercoles Po por primera vez así que caminamos desde Metro República hasta Teatro Caupolicán a toda velocidad como a eso de las 11 de la noche, estabamos muy llenos de carne y vino y caminamos mucho cuando ibamos por San Diego y esas calles oscuras y Mandy se tropezó con un azulejo levantado y gritó, gritó mucho y le dijo al piso, sí, al piso:
"Conchetumadre, no sé quién sea tu madre pero conchetumadre".

También curiosa la ocasión en que llevé un crush a casa creyendo que no había nadie y estaba Mandy estudiando en el comedor, y me dijo en secreto "Tú amigo es muy caliente" supongo que traslado el "Hot" en inglés a caliente pero en español no suena caliente, es gracioso. Luego mi crush se puso a bailar con ella guapachosamente y por primera vez en la vida no me enoje, porque Mandy para mi es muy especial y muy diferente. Me gustaba compartir con ella, la veía como a una cómplice del mal.

Cómplices de mis historias de amor que nunca concretaban, cómplices de mis ligues, de los suyos, de molestar a Juan, de técnicas de ligue que se resumían a "ponlo ebrío".

Ay Mandy me haces harta falta, me hace falta encontrarte en el comedor con tu laptop y tus audifonos, me hace falta que me preguntes sobre las reglas del español y nunca saber porque unas palabras son así y otras asá, abrir el refrigerador y la alacena y encontrar tu comida rarísima, me hace falta la salsa de soya en la cocina, y tu silencio, tu amor al PISCO SOUER y tus abrazos.

Te quiero mucho pequeña. Eres una mujer admirablemente fuerte.
Ojalá en algunos años seamos roomies de nuevo, esta vez en un nuevo país sin perros.


"Si no sabes bailar boogie te enseñare yo" (p.108 On The Road, Kerouac, J.)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Juan

Mi compañero en toda la extensión de la palabra.



"No estaba borracho de alcohol, sólo borracho de lo que le gustaba: montones de gente. Todos le conocían" (p.71 On The Road, Kerouac, J.)

Como de cuando Juan salía del trabajo e iba a la Panadería Colombiana por "buñuelos" para llevármelos a casa porque me gustan mucho (:

Juan fue la persona con la que pase más tiempo en Santiago. Fue a recogerme al aeropuerto la noche que llegué por primera vez a Santiago y fue la persona de la que más trabajo me costó despedirme; lloré mucho.

Fue mi hermano y mi papá y mi mamá y mi amigo y la única pinche persona en el mundo que me enseñó a bailar con la paciencia necesaria para semejante tarea. PD. Gracias por enseñarme a bailar.

Quizá suene muy estúpido pero una vez yo estaba muy borracha, demasiado. Y me quedé encerrada dentro del cuarto de Danny. Tenía tantas emociones y mi conciencia estaba tan alterada como aquella vez de Paquito en la Playa*, el punto es que comencé a llorar y a golpear la puerta y me desesperé, nadie me hizo caso porque estaba borracha y apostaron a que me quedara dentro hasta el día siguiente; eso me angustió más y el único que estuvo por mucho tiempo al otro lado de la puerta fue JUAN. Hizo hasta lo imposible para sacarme, literal: lo imposible. Mientras yo gritaba: "Juan no me dejes adentro por favor" Y no. Lo dije porque sé que Juan es la única persona en el pinche mundo que nunca me dejaría abajo y no sé ustedes pero a mi me cambió la vida saber que existe una pinche persona en el mundo que nunca me dejaría abajo.
Toda esta anécdota suena bastante ridícula pero para mi lo es todo y la gente que sea muy cercana a mi le va a encontrar sentido.

Juan es paz y de él aprendí mucho: aprendí a nunca olvidar de dónde vienes, y a nunca nunca avergonzarte de quién eres ni de lo que te gusta y demás cosas lo suficientemente importantes y sentimentales como para escribirlas por aquí <3

Sus desayunos de campeones: Arepas, huevo revuelto con queso y chocolate caliente: fueron de los momentos más felices, sentados a la mesa con toda la familia.

La vez que nos fuimos los dos a Viña del Mar (mi primer viaje dentro de Chile). Y todas esas noches en casa en que llegaba a casa y nos saludaba, el día de la mujer que nos compró un pastel a todas, los besos de buenas noches, las llamadas, y en fin. Recopilo a continuación sus frase más usadas para que nunca se me olviden:
-"Pero Yuyis"
-"Sé buena niña, ¿bueno?"
-"Eres muy inquieta Rocío"
-"Hazme caso, no salgas con franceses, con chilenos... tampoco"
-"Rocío ¿te peleaste con los fríjoles en la cocina?"

-Juan, tengo un examen muy importante hoy, ¡deséame suerte!
-No yuyis, no la necesitas.

Lamento todas las gatitas que te espanté de la casa. Bueno, la verdad no lo lamento. ¡Fuera gatitas! y como dice la canción: "Voy a buscarte donde estés". Te quiero mucho :,)

-Yuyis.

miércoles, 29 de julio de 2015

Gerardo

A Gerardo lo conocí al cuarto día de que llegué a Santiago.
La historia me parece por demás mágica y va así: Después de un fallido (fallidísimo) intento por obligarme a mi misma a ser una persona normal (lo que sea que eso signifique) y hacerme amiga de los compañeros de intercambio en el marco de un evento de bienvenida con hamburguesas, payasos y concursos de baile, terminé sola sentada en una mesa y preguntándome: ¿dios por qué no puedo ser como la mayoría?
en eso se acercan dos tipos: un bajito rubio y un moreno alto de gafas.

El tipo de gafas se llama Gerardo, y lo primero de lo que se le ocurre hablar es de John Nash, nos explica que Nash es matemático y recibió el Premio Novel de Economía en 1994, nos habla de su tesis de doctorado, Gerardo tiene la tesis descargada en pdf en su celular y comienza a explicarla.
Ese gesto suyo me decía: "no lo dejes ir, no lo dejes ir; es el tipo de persona que realmente quieres como amigo".

Después le pregunté a lo tonto en que parte de la ciudad vivía y me dijo: Santa Lucía.
-No mames, yo también. ¿En qué calle?
Me dijo calle y número de edificio. Me sonaba familiar. Saqué mi mapa.
-No mames vivo en el mismo edificio.
El mismo puto edificio de entre un  puterisimo de edificios que existen en todo puto Santiago
Eso es de película,

Desde allí empezó todo. Considero a Gerardo mi mejor amigo de Santiago.

Gerardo es del Distrito Federal, específicamente de <<la cuna de la Mexicaneidad>>.
De las personas que fueron más amables conmigo en Santiago, siempre me decía:
"Yuyis: ¿qué quieres que te prepare?"
y me hacía de comer, me preparaba cosas lo más mexicano posible y entonces yo era feliz.
Nos gustan las mismas caricaturas y nos gusta Bukowski  y somos tan outsider y antisociales como Santiago contaminado es, siempre nos encontrábamos en la escuela o nos reuníamos en su depa o en el mío. Íbamos al súper, a San Borja, tomábamos micro juntos, veíamos películas.

Gerardo es una persona muy compleja, me gustaba que me contará cosas súper personales, me gustaba platicar en las noches tomando un té y claro que también me gusto aquel monumental blackout que nos dimos con tantos litros de vino tinto.

Otra coincidencia rara: John Nash se murió al poco tiempo.

Gerardo siempre estuvo para apoyarme, alimentándome, pichandome, me disparó mi primer terremoto y siempre me apoyo con varo y con galanes. De hecho, en mi último día me regaló una llamita pequeña de sal traída de Bolivia y se ofreció a llevarme al aeropuerto a pesar de nuestra previa noche de Piojera y pacientemente empaco mis maletas una y otra vez, doblando mi ropa y pesándolas hasta que dieran los 23 kilogramos.

Gerardo: si lees esto,
"espero que llegues a donde quieres ir y seas feliz allí" (On The Road, Kerouac, J.)
recuerda que prometimos ir a Colombia juntos. Te quiero, gracias por todo.


martes, 28 de julio de 2015

"Aparecía como un sueño o un milagro, que son, a fin de cuentas, la misma cosa"

Fotografía: Dayanara Piña

U.L.A. mi estación favorita del metro

"Algún día América
tendrá una voz de continente, una voz de pueblo unido, una voz que sea respetada y oída"
-Salvador Allende

Fotografía: Dayanara Piña

"Postal"

"Una cortina roja con lunares negros, una cortina que a B, por momentos le parece que no sólo separa la comida del comedor sino un tiempo de otro tiempo"
...

(Letras del cuento "Putas Asesinas" de Roberto Bolaño)
(Fotografía tomada desde el interior de un salón del Palacio de la Moneda)
Fotografía: Dayanara Piña

TOP 5


Fotografía: Dayanara Piña
Fotografía: Dayanara Piña
Fotografía: Dayanara Piña
Fotografía: Dayanara Piña

Fotografía: Dayanara Piña

Santiago